Pseudopresas II

¿QUÉ SON PSEUDOPRESAS CANARIOS?

    Llevo varios años diciendo que en el mundo hay más pseudopresas canarios que presas canarios, no sólo en USA, en donde parece que ha calado hondo mi mensaje al respecto, sino en todos los países en los que se crían “presas canarios” (así, entre comillas). No son pocos los que un día descubrieron el filón Presa Canario y sin más se lanzaron a explotarlo. Y con eso de que el Perro de Presa Canario es un producto de cruces…, ¿verdad?, pues para qué importar perros de Canarias, habiéndolos semejantes allí, a la vuelta de la esquina -yo no sé en qué se asemejaban, o se asemejan, pero bueno-.

Ciertamente algunos aficionados importaron perros de presa, o tipo presa, de Canarias, hace ya unos cuantos años, ¿pero con qué conocimientos de la raza, en fase de gestación?, ¿y qué perros importaron? A finales de la década de los 80 del siglo pasado (XX) Antonio Cabezas Albamonte (el hadler más importante que ha dado la cinofilia española) hizo famoso a un perro llamado Rocote (Del Jardín Canario), y su propietario -Julián Celis- se hinchó a vender hijos de Rocote -algunos fueron a parar a USA -, y de la hermana de Rocote, y de un hijo de Rocote, y…, en fin, vendió lo que quiso, porque la cinofília esta de las exposiciones propicia este tipo de negocio.

Rocote, lo mismo que su hermana Princesa, no era un Perro de Presa Canario, lo denuncié reiteradamente en aquellas fechas, era un mal mestizo de perra Bullmastiff llamada CHUNGA DE TIMANFAYA, LOE 235858, y perro descendiente de Bullterrier con (vaya usted a saber qué) llamado Roco.

Perros producto de cruces en primera o segunda generación ciertos criadores canarios exportaron muchos por aquellas fechas, y sus nuevos propietarios los presentaban en sociedad, sus nuevos propietarios, como auténticos autóctonos presas canarios, de pura raza, ¡oiga!, y a criar y a vender, que para algo habían hecho la inversión. Los productos nacidos del apareamiento de aquellos perros poco dieron de sí: ausencia absoluta de homogeneidad racial, comportamental, etc.

Ahora, muchos son los que se preguntan, ¿en qué se diferencia un pseudopresa de un Perro de Presa Canario? Yo a estos muchos les contestaría que lo primero que hay que hacer es situarse en el tiempo, y en Canarias, que es en donde se está gestando el Perro de Presa Canario. Los perros de presa canarios de hoy -dejemos de lado los presudopresas canarios que se crían en Canarias, que son más numerosos de lo que mucha gente se imagina- están más cerca del patrón racial que los que se criaban en la década de los 80. En cambio los descendientes de los presas que se exportaron en esa misma década en buena medida son peores que sus ancestros importados -de más está decir que sólo en parte descienden de aquellos perros importados de Canarias-.

Y ahora vayamos a por la pregunta clave, “¿en qué se diferencian los pseudopresas de los presas canarios?”. Respuesta: perros de presa canarios son todos aquellos ejemplares (buenos, mediocres, o malos) que descieden (100 por 100) de perros de presa canarios; pseudopresas son aquellos ejemplares que no descienden de presas canarios, o sólo en parte.

Pero si todos son producto de cruces, podrá objetar el listillo, o irreflexivo, de turno. No, todos no son producto de cruces llevados a cabo en Canarias, con la idiosincrasia del aficionado de Canarias; y créanme que la idiosincrasia (relativa al Perro de Presa Canario del aficionado canario) es peculiar y única, no les quepa la menor duda.

Fuera de Canarias, aprovechando el tirón de nuestra raza (Presa Canario) han cruzado los presas importados de Canarias con Pit Bull, con Bandog (Pit Bull + Mastina Napolitana, etc., etc.) y el producto lo han vendido, lo están vendiendo, como auténtico autóctono Perro de Presa Canario.

No, señores, un poco de respeto, no utilicen el nombre de nuestro moloso para vender ustedes el producto de sus cruces. El nuestro, solamente el nuestro, y los que descienden del nuestro en un cien por cien, es el Perro de Presa Canario. Ustedes, sean del país que sean, a sus perros tipo presa llámenles como si de una raza autóctona se tratara: Americano, Italiano, Checoslovaco, Holandés, Alemán, Ruso, Ucraniano, etc. No sigan utilizando el nombre de nuestro can de presa para llenarse los bolsillos. Llénense sus bolsillos por sus propios méritos.

Manuel Curtó Gracia