En Perro de Presa Canario y la Ley de Perros Potencialmente Peligrosos

Acabo de recibir un e-mail de un amigo norteamericano en el que me pregunta si es verdad que en Canarias está prohibido trabajar los perros en defensa y ataque. Mi respuesta es no. Los adiestradores profesionales, y no profesionales, seguimos trabajando como antes de promulgarse la ley de perros potencialmente peligrosos. Sí es cierto que ahora no se pueden adiestrar perros de guarda, defensa y ataque en la vía pública, como venían haciendo algunos improvisados adiestradores domiciliarios, que tanto han proliferado en los últimos tiempos.

Quiere esto decir que los criadores de Perro de Presa Canario pueden seguir seleccionando por funcionalidad sus ejemplares. Quien no lo haga es porque no quiere. Me parece oportuno decir una vez más que en Canarias, lo mismo que fuera de Canarias, la inmensa mayoría de los criadores de Presa Canario han enfocado su cría y selección pensando en las exposiciones de belleza, lo mismo que ha pasado con el resto de las razas caninas en todo el mundo. Esta realidad no es nueva respecto del Perro de Presa Canario, quien lea los artículos de mi página web se percatará de que es así, realidad ésta que no he parado de denunciar, pues es un hecho incuestionable que este tipo de cinofilia, perjudica sobremanera, desde todos los puntos de vistas que se mire, la calidad psíquica y física de las razas caninas que se crían y seleccionan con ese único fin, las exposiciones de belleza.

No me canso de decir, y de escribir, que el Perro de Presa Canario tiene el futuro asegurado si se cría y selecciona pensando en su funcionalidad real. Ya digo, la mayoría de los criadores crían y seleccionan pensando casi exclusivamente en las exposiciones de belleza –a esto le llamo yo cinofilia fácil-. Pero estamos (también) los criadores a los que nos preocupa, sobre cualquier otra consideración, el perro útil, y entendemos el Perro de Presa Canario como un perro de guarda, defensa, y ataque, y para esos menesteres los criamos y seleccionamos.

Contra las prohibiciones que de un tiempo a esta parte han proliferado como hongos en todos los países (en cierto modo, sólo en cierto modo, y hasta cierto punto, justificados), tengo que decir que los perros de guarda, defensa, y ataque son tan antiguos como las civilizaciones, y tan necesarios como la comida que ingerimos todos los días. La delincuencia no es un espejismo, es un hecho real, y los perros de guarda y defensa es la única alternativa con la que cuenta el ciudadano para defender sus propiedades de estos depredadores.

No vamos a analizar aquí las razones por las que nuestras sociedades generan tal cantidad de delincuentes, expertos en la materia hay que los hacen todos los días.

Las leyes mediante las cuales los poderes políticos pretenden regular la tenencia de perros potencialmente peligrosos, las prohibiciones, etc., carecen de lógica, y por consiguiente de sentido. Accidentes de tráfico rodado, marítimo, aéreo, etc., por las razones que sea, los habrá mientras la humanidad haga uso de los automóviles, de los barcos, de los aviones; mujeres asesinadas por sus maridos, compañeros, o violadores enfermos de la cabeza, pederastas, asesinos a sueldo, jueces que se venden, países que venden armas bajo cuerda a otros países (la mayor parte de las veces subdesarrollados) para que guerreen con sus vecinos, o con quien sea, naciones poderosas que minan la política y la economía de otras naciones más débiles (por intereses de sobras conocidos), o propician golpes de estado, los ha habido y seguirán habiendo siempre. Los daños derivados de estas aberraciones sí son terribles para una buena parte de la humanidad.

En fin, quiero decir, o dar a entender, que locos, o irresponsables con perro siempre los habrá, y perros que muerden, y en algunos casos matan. Pero no por eso hay que someter a todos los ciudadanos que adquieren perros para su disfrute, o para la guarda y defensa de sus propiedades, a unos controles que más tienen que ver con los métodos inquisitoriales de siglos pasados que con la libertad democrática, de la que tanto alardean todos los gobiernos de los países occidentales en los que se han promulgado las leyes de marras.

Yo no me imagino presentándose a un test psicotécnico a todos los hombres y mujeres que aspiran a unirse en matrimonio con el fin de prevenir las agresiones que sufren, no pocas veces con muerte, muchas mujeres por parte de sus maridos, compañeros, novios, etc.

Leyes sí, que regulen la tenencia de animales, del tipo que sean, pero que retiren, en todos los países, eso de PERROS POTENCIALMENTE PELIGROSOS o PROHIBIDOS. Peligrosos son la mayoría de los políticos, de los gobiernos, de los militares y paramilitares, de los policías, de los banqueros, de los fundamentalistas religiosos de cualquier religión (que no sólo existen fundamentalistas islámicos), y no pocos ciudadanos de a pie o de a caballo que nunca han tenido ni tendrán perro, pero sí armas de matar con o sin licencia.

Los criadores de perros, los adiestradores de perros, salvando las CONSABIDAS excepciones, somos gente normal que trabaja para ganarse la vida legalmente, y que sin duda cumplimos una función social muy importante. No hay más que ver toda la actividad económica que se mueve en torno al perro. El mundo del perro es un sector económico importantísimo, que genera mucha riqueza, y que permite vivir honradamente a cientos de miles de familias en todo el mundo, sobre todo en nuestros países occidentales.

Con la promulgación de las leyes anti perros potencialmente peligrosos, lo único que han logrado los iluminados que han tenido que ver con esta historia es perjudicar sobremanera el sector, aparte de recortar un poco más las libertades de todos los humanos que de una u otra manera tenemos que ver con los perros.

Manuel Curtó Gracia

30-05-2002