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Efectivamente, sigue la mentira y el fraude en torno al Perro de Presa Canario, y no me sorprende que así sea. Al hombre –y a ciertos hombres más– le cuesta reconocer sus errores, le cuesta apearse de sus mentiras. Rectificar, reconocer, apearse de… para hacer honor a la verdad (y no hay más verdad que la realidad) es no sólo de sabios, es de prudentes. Claro que ser prudente ya es ser algo sabio.

He leído, ha podido leer mucha gente, en El Día, 24 de noviembre, «El Presa Canario, la segunda raza más cotizada». Luego vemos un perro de presa de manto bardino, y debajo, «El presa Canario: perro estrella de noviembre 1987», y se inicia la crónica. El Presa Canario, después del mastín, es la segunda raza española más cotizada en el apartado de criadores y ha sido calificado como el perro estrella del mes (noviembre 1987). «Es de destacar que en esta decisión ha podido influir la presentación, por parte del Club Español del Presa Canario, de una pareja de ejemplares –compuesta por un macho de Tenerife y una hembra de Gran canaria en la exposición internacional celebrada recientemente en Madrid. El envío de la pareja canina lo patrocinó la Real Sociedad Central de Fomento de las Razas Caninas Españolas». «A nivel internacional, el Perro de Presa Canario ocupa el tercer lugar, con una cotización de 45.000 pesetas. El primer lugar ex-aequo es para el Rottweiler, Yorkshire Terrier y Alaska Malamute, y el segundo lo ocupa el Schnauzer gigante». ¡Cielo santo!, ¿pero es que están locos?, ¿o nos creen tontos? Simplemente se me ocurre preguntar, ¿en qué lugar queda el Pastor Alemán?, por poner un ejemplo, ¿y de dónde han sacado estos datos?, ¿y de qué criadores se habla, que críen y vendan perros de presa canarios cuya cotización ascienda a 45.000 pesetas de media? Si esos criadores son los miembros del CEPRC me callo. Sí, porque es sabido que estos señores han estado vendiendo, desde la fundación de “su club” unos supuestos perros de presa canarios producto de unos cruces que en todo momento se han esforzado en ocultar las razas foráneas utilizadas para tal fin, desobras conocidas, Y dicen “raza”, “la raza Presa Canario”. ¿Qué es raza ? El Pastor Alemán, el Rottweiler, el Yorkshire Terrier, y tantos otros, son raza, considerados desde el punto de vista genético, y ello porque en esos animales hay una constante genética que se transmite generación tras generación. Y cuando alguien compra un ejemplar de cualquiera de esas razas puede estar seguro de que nadie lo está estafando. En cambio no hablemos en esos términos, todavía, cuando nos referimos a los perros de presa canarios. Una cosa es que, debido a una serie de cartas, escritos, artículos, trabajos, como quieran llamarlos, se haya generado una extraordinaria expectación allende nuestras fronteras en torno a nuestro perro de presa, y otra cosa muy distinta es la realidad concreta y monda denominada Presa Canario. Más seriedad en nuestros actos y en nuestras palabras, caballeros, que este asunto, como lo están llevando, es de juzgado de guardia. Hablemos del Perro de Presa Canario, sí, y criemos perros de presa pensando en llegar a un tipo de perro similar al que había antes en Canarias, al que, con el tiempo, podamos llamar, con toda razón, Perro de Presa Canario, pero de eso a hablar de “raza” similar al presa tradicional y de ventas y de estrellas hay un abismo. Y sigue la croniquilla: «Manuel Martín Bethencourt, miembro del  Comité  de Selección y Cría del referido club, nos ha dicho que para llegar a la recuperación del antiguo Presa Canario, intervinieron los siguientes ejemplares: Perico (El Ortigal), Manolo (Santa Cruz), y Gara (La Esperanza), por Tenerife, y Felo (Las Palmas), Piba (Arucas) Boby (Arucas) por Gran Canaria».

 Bueno, señores, esto es la repanocha, y vamos a ver por qué. Perico era, es, si vive todavía, un perro blanco total, propiedad de Francisco de la Paz Ledesma, de El Ortigal, al que un servidor adiestró a la edad de dos años. Perico era/es hijo de un perro blancuzco que tenía Chelo, vecino de Francisco de la Paz, cuyas características no se correspondían con las de un perro de presa canario, era un mestizo de nadie sabe qué, y de cuyo origen nada se ha sacado en claro, y si algo se ha sacado en claro se lo han callado. Este perro cubrió a una perra medio Boxer y medio no se sabe qué, propiedad del padre de Francisco de la Paz Ledesma. Yo conocí a esta perra porque en cierta ocasión me la llevaron a Tamaimo para que la cubriera mi perro Beneharo. Y conocí, por supuesto, al perro de Chelo, que luego se lo regaló a Rosendo, un bueyero que vive entre El Ortigal y Barranco Las Lajas, y quisiera saber cuántos perros maneja el CEPRC que desciendan de Perico, se me ocurre pensar en voz alta. Y vayamos ahora a por Gara. Esta perra es la ancianita, ya muy deformada por los muchos partos, que el señor Juan Quevedo Martinón tiene en La Laguna, si no me equivoco. Perra de apariencia mediomajorera-medio-lobita, pero de presa nada. Y Manolo era un perro de presa propiedad de don Silverio Mesa, al que su propietario hacía descender del famoso Marruecos, de don Polo Acosta, que era hijo de Bullterrier y de perra de presa de la tierra. De este cruce (Manolo-Gara), ¿qué queda?, ¿cuántos perros , de los que utiliza, o ha utilizado, el CEPRC descienden de esta pareja?. ¿Y de Felo, qué decir?. Invito una vez más a don Juan Quevedo, su dueño y señor, y presidente del CEPRC, que nos hable, no de palabra, sino por escrito a través de estas páginas, de la genealogía de Felo, y de Monzón, hermano carnal de Felo. Estos perros los trajo de Sardina del Sur (Gran Canaria) don Juan Falcón. Esto es todo lo que se sabe de ellos. En Gran Canaria se me dijo que eran el producto de cruce entre Boxer y Perro de Ganado Majorero. Y de Piba y de Boby puedo hablar también con algo de conocimiento. Yo los traje de Gran Canaria. Piba me la regaló un cabrero en Las Tres Palmas (Norte de Gran Canaria), a quien, a su vez, se la había regalado Juan Santana, de Arucas. Y Boby fue criado por don Manuel Alemán, de Arucas, quien se lo regaló a un señor de Arucas, y a dicho señor se lo compré yo en 6.000 pesetas. ¿Eran estos dos perros, macho y hembra, descendientes de los perros de presa antiguos?. No estoy del todo seguro. Quienes lo saben, o puede que lo sepan, son Manuel Alemán y Juan Santana. Y de estos dice Manuel Martín Bethencourt han recuperado la raza antigua, de los que hay, según él siempre, unos 200 ejemplares. Se refiere a Tenerife, está claro, no se refiere a Gran Canaria. No puede referirse a Gran Canaria. No sabe lo que hay en Gran Canaria. Para él los perros grancanarios no cuentan. La recuperación se ha llevado a cabo en Tenerife, en La Laguna, para ser más concretos, que es donde él vive. Lo que no logro explicarme es de qué manera han logrado proliferar tantos perros, y en tan poco tiempo, con sólo seis ejemplares. Y si calculamos los que se les han muerto por causa de la parvovirosis habrán sido muchos más los nacidos, ¿no, Manuel Martín Bethencourt? No, señores, digámoslo una vez más. Estos seis ejemplares no han sido los únicos perros que han utilizado para la recuperación (reconstrucción) del Perro de Presa Canario. No, han utilizado Bullmastiff, Bulldog, Dogo de Burdeos, Perro de Ganado Majorero, Staffordshire Bull Terrier, Dogo Argentino, que uno sepa, más algo que se han traído de Gran Canaria.

Publicado por el autor en El Día el 6 de enero de 1988