La gran importancia de las perras de cría.

  Criar Presa Canario no es un juego, es toda una aventura, que te lleva de sorpresa en sorpresa, y como no vayas despacio y con mucho cuidado, puede salirte caro, caro, no sólo en dinero, con harta frecuencia las ilusiones se convierten en fracasos, los proyectos en las cuentas de la lechera. Tengo un amigo, al que no veo desde hace muchos años, que quería convertirse en criador profesional, de presas canarios sí, lo tenía muy claro, a tal extremo llegaba su entusiasmo que estaba dispuesto a dejar la universidad. Los padres le decían que estudiara una carrera y que viviera la experiencia del Presa Canario como una afición más, y que ya iría viendo con el tiempo. Este joven inexperto, según he sabido, dejó la universidad por el Presa Canario, luego, poco a poco, decepción tras decepción, fue dejando, abandonando el proyecto de convertirse en criador (profesional) de Presa Canario.

   Este amigo en ningún  momento fue capaz de darse cuenta de  la gran importancia de las reproductoras en un plan de cría. Se ilusionaba con cualquier ejemplar, macho o hembra, carentes de valor genético. Para él conocer la genealogía de determinados ejemplares se limitaba a tomar nota de los nombres de los ancestros, y si habían ganado algún premio en  exposiciones tanto mejor.  Eso era todo. Y así, como quien juega, juntó en sus tercermundistas caniles diez o doce presas canarios de distintos orígenes, mayor número de machos que de hembras (craso error). En las conversaciones que mantuvimos cuando venía a visitarme, con toda mi buena voluntad, le decía una y otra vez que el macho es el raceador, pero se cría con las hembras, no con los machos; que lo realmente importante para el criador son las hembras. El criador sin hembras no puede criar, sin machos de su propiedad sí, no tiene más que buscar fuera el macho que a su entender más le convenga a tal o cual hembra.

   Ya sé que es un tema delicado buscar, y encontrar, un buen semental  para cubrir a nuestras hembras, pero, a mi modo de ver, es la mejor alternativa. Así funciona con todas las razas caninas.

   A mí se me ha acusado de no cubrir perras ajenas con mis sementales, y es cierto, mis sementales no cubren  perras ajenas. Me niego a que mis machos cubran perras sin radiografiar, fuera de tipo, y encima a cambio de un cachorro. Sí, en cambio estoy dispuesto a cubrir hembras de mi criadero con sementales de líneas distintas a las mías con buen prototipo racial, libres de displasia de cadera y codos, equilibrio psíquico, fuerte temperamento (no agresivo sin causa que lo justifique), etc., etc., y estoy dispuesto a pagar las cubriciones, no a que me las regalen, o a cambio de un cachorrito. Pero dónde están esos perros.

   Me consta que hay criadores, aunque menos de lo deseable, en Europa y en USA, que crían teniendo en cuenta todo lo que vengo planteando en mis artículos. Les animo a que sigan así y mejoren sus líneas cuento puedan. Si la mayoría de los criadores de Presa Canario actuáramos de esa manera no hallaríamos dificultades para localizar sementales que ponerle a nuestras reproductoras.

   De un tiempo a esta parte se habla mucho de comprar semen congelado, a mi me lo han pedido de mis sementales, y yo digo que sí, que está muy bien, que puede ser conveniente congelar semen, ¿pero de qué ejemplares? Son muchos los criadores de presas que se enamoran de sus machos, y dan por hecho que son de un gran nivel, ¿pero realmente lo son? Soy de la opinión que es necesario congelar semen de cara al futuro, pero siempre y cuando sean ejemplares realmente selectos, de líneas selectas. Si no es así mejor es seguir trabajando en la cría y en la selección y dejar para más adelante la congelación de semen.

Manuel Curtó Gracia

Tenerife, 10 de enero de 2015