Los Presas Canarios de Irema Curtó por el mundo.

   Esta mañana, mientras limpiábamos las cuadras de los caballos, Manuel Curtó Jr., o sea mi hijo, me ha dicho que ha estado viendo distintas páginas de presas canarios y muchos son de Irema Curtó, en Europa, en Norteamérica, fundamentalmente. Vamos a ver esos perros de presa, le he dicho. La verdad es que yo no estoy pendiente de Internet, las nuevas tecnologías me parecen un gran invento, y como herramientas de trabajo imprescindibles hoy en día, pero yo estoy metido en un mundo menos tecnológico, más natural, mis perros, que me absorben la mayor parte de mi vida, y los caballos la otra parte.

   Ya metidos en Internet empezamos a ver perros de presa canarios. De Irema Curtó unos cuantos, y la verdad es que me siento feliz al verlos, y no es para menos, a casi todos los vendí de cachorros, ha pasado el tiempo, y ahora sólo los reconozco por los nombres. Sí es cierto que la gran mayoría está dentro del tipo que a mí me gusta, robustos, compactos, la mayoría de capa bardina,  y también negros, y algunos, no pocos, con fuerte temperamento, al menos eso parece vistos desde fuera. No me esperaba ver tantos ejemplares de Irema Curtó, o hijos de presas de Irema Curtó, en manos de aficionados,  incondicionales, a la raza, y me he acordado de mis inicios, con Piba y Bobby, y de todo lo que ha ido aconteciendo después, generación tras generación, de todo lo que ha habido que batallar, para que el proyecto Presa Canario saliera adelante, como perro útil al hombre, a la sociedad.

   Luego, reflexionando sobre lo visto me doy cuenta de que queda mucho por hacer, que los presas canarios no solamente tienen que parecerse por la capa y por la robustez. El prototipo, señores, el carácter, y el temperamento. A mi modo de ver, una buena parte de los perros de presa  canarios no dan la talla en el trabajo, como se diría en términos coloquiales son flojos. Y la causa de que eso sea así no es otra que la falta de selección de los reproductores, machos y hembras. Metámonos en la cabeza que el macho aporta, solamente, el cincuenta por ciento, y la hembra el otro cincuenta por ciento. Los criadores -criadores somos todos los que criamos, una camada al año o veinte, da lo mismo- necesitamos saber algo de genética canina aplicada a la cría. Con demasiada frecuencia improvisamos al criar, le ponemos mucha ilusión, eso sí, pero pocos conocimientos. No todos los cachorros que vendemos los criadores deben utilizarse para la reproducción, sólo aquellos ejemplares que reúnan todas las cualidades que consideramos imprescindibles para producir una buena progenie. Un cachorro no es un reproductor de alto nivel, es un proyecto. Una vez adulto convendrá o no incluirlo que nuestro plan de cría. Vuelvo a lo de siempre: prototipo racial, correcta morfología, bocas completas y mordidas correctas, caderas y codos sanos, equilibrio psíquico, temperamento, instinto de guarda, etc.

   Lamentablemente la inmensa mayoría de los criadores de Presa Canario del mundo –he dicho la mayoría, no todos- no valoran lo suficiente todo esto, y así poco se puede mejorar. El futuro del Perro de Presa Canario depende de su selección, lo mismo que el futuro del Pastor Alemán, el Malinos, por poner dos ejemplos de perros de trabajo. Claro que los criadores (los verdaderos criadores, no los chapucillas que crían sólo pensando en el dinerito fácil), de estas dos razas siguen al pie de la letra el modelo de selección que se han impuesto. ¿Qué modelo de selección se han impuesto los criadores de Presa Canario? Tú, que me lees, si eres criador, ¿te has impuesto algún modelo de selección? Piénsalo bien y actúa como criador.

Manuel Curtó Gracia

Tenerife, 31 de diciembre de 2014