Reconocimiento oficial del Perro de Presa Canario por el UKC

En 1989 la Real Sociedad Canina de España reconoció al Perro de Presa Canario. En el estándar de la raza brillaba por su ausencia la capa negra –porque así lo quiso la directiva del momento del Club Español del Perro de Presa Canario-. Tras una lucha enconada logramos que la Real Sociedad Canina Española incluyera la capa negra en dicho estándar. El entonces Club Español del Perro de Presa Canario, a bombo y platillo, quiso hacer creer a todo el mundo que él, o sea, sus directivos, era/eran los verdaderos recuperadores de la raza. Luego, en el año 2000, por razones de sobras conocidas –económicas fundamentalmente- a dicho club no le importó dejar en la cuneta la denominación tradicional del moloso canario, cual fue siempre Perro de Presa, y aceptar la de Dogo Canario propuesta por la FCI, con un estándar sustancialmente modificado, en el que no aparece la capa negra.

Ante tal panorama se me ocurrió la feliz idea -visto el resultado me atrevo a decir “la feliz idea”-, de proponer a los norteamericanos aficionados a la raza que hicieran cuanto estuviera en su mano para que en USA se reconociera oficialmente al Perro de Presa Canario. David Espinoza, con la colaboración de otros aficionados ha logrado, previos los trámites pertinentes, que el United Kennel Club (UKC) reconozca al Perro de Presa Canario (capa negra incluida), y a la asociación que lo representa, el United Perro de Presa Canario Club (UPPCC).

Sin duda es este un hito trascendental para Canarias y para los criadores de Perro de Presa Canario y aficionados del que tenemos que congratularnos.

Respecto al estándar aprobado por el UKC, quiero manifestar mi preocupación por la falta de un tope máximo. Con ese estándar en la mano, cualquiera puede criar presas canarios de hasta noventa kilogramos, y a mi modo de ver ése sería un tremendo error que perjudicaría sobremanera la funcionalidad de la raza.

Entre 50 y 60 kilogramos para los machos y 40 y 50 kilogramos para las hembras, ése es el peso de la raza, no más. A mi entender estos pesos deben ser la guía de todo criador. Y en ningún caso, y bajo ninguna circunstancia, los criadores deben olvidarse de la salud física y psíquica de los ejemplares, y de su carácter, de su temperamento, de su instinto de guarda.

Y dado el fraude reiterado por parte de no pocos criadores de Presa Canario en todo el mundo, el certificado de Libre de Displasia de Cadera y el ADN deben ser requisito imprescindible para todos los ejemplares que los socios del United Perro de Presa Canario Club vayan a destinar a la reproducción. Ese es el camino a seguir si queremos que la raza evolucione positivamente.

Otra cuestión importante. No son pocos los que se acercan a la raza con la obsesión de las exposiciones de belleza, y crían y seleccionan pensando casi exclusivamente en esa finalidad. Estos aficionados –nunca pasarán de ser unos irrelevantes criadores- le hacen más daño a la raza que los detractores, que los hay (por desconocimiento de la misma, por supuesto). Exposiciones en las que se valore la correcta morfología de los ejemplares presentados, sus movimientos, que deben ser poderosos y elásticos, el fenotipo, etc. Sí; pero eso es sólo una parte del Perro de Presa Canario, una parte sin valor alguno si tenemos en cuenta que muchos de los ejemplares presentados a las exposiciones son displásicos, carentes de temperamento, de instinto de guarda, etc.

Es un hecho incuestionable que el Perro de Presa Canario es, todavía, como un edificio que está en construcción, y que según los ejemplares que utilicemos en la cría la raza llegará a ser algo importante, o una inutilidad total.

 

Manuel Curtó Gracia

26 Octubre del 2003