
En cincuenta años de cría, hemos visto repetirse el mismo error con una regularidad que ya no sorprende: alguien elige el cachorro "mejor" de la camada a las seis semanas, lo lleva a casa convencido de que se lleva la joya, y un año después ese perro no cumple lo que prometía. No es mala suerte. Es que la selección se hizo demasiado pronto.
La pregunta de a qué edad se puede elegir con fiabilidad el mejor cachorro de una camada del Presa Canario tiene una respuesta concreta: entre los 7 y los 12 meses. Antes de ese rango, cualquier afirmación es especulación. Después, el margen de error se reduce considerablemente.
Por qué los tres meses no sirven para seleccionar
Los concursos y "campeonatos de cachorros" que se organizan con animales de tres o cuatro meses no tienen valor de selección real. Son un ejercicio de marketing, útil para el ego del criador y para la venta, pero sin fundamento técnico.
"Un cachorro de tres meses puede ser el mejor de la camada y decepcionar con un año."
Esto no es una opinión, es algo que hemos comprobado repetidamente. A esa edad, los cachorros están en pleno cambio. Las proporciones que ves no son las que tendrá el perro adulto. La cabeza aún no ha terminado de formarse. La estructura ósea está en proceso. Juzgar morfología en ese momento es como valorar una construcción cuando solo tiene los cimientos.
Lo que sí puede evaluarse a las 8-10 semanas es el temperamento básico. La reactividad frente a estímulos, la confianza, la predisposición al contacto, la intensidad. Un buen criador observa el comportamiento desde las primeras semanas precisamente porque el carácter se manifiesta antes que la morfología definitiva. Un cachorro cobarde a las ocho semanas difícilmente se convertirá en un perro de trabajo sólido. Pero eso no dice nada sobre si sus proporciones van a ser correctas.
Qué evaluar y cuándo
El esqueleto del Presa Canario no termina de desarrollarse hasta los 12 o 18 meses. Eso significa que cualquier evaluación morfológica seria debe hacerse cuando el perro ya tiene una estructura consolidada, o al menos en proceso avanzado de consolidación.
A los siete meses se puede hacer una evaluación con criterio sobre varios puntos:
Cabeza y proporciones
A esta edad ya empiezan a verse las proporciones reales de la cabeza: la anchura del cráneo, el stop, la relación entre el cráneo y el hocico. No es definitivo, pero es informativo. Un Presa que a siete meses ya muestra una cabeza pobre, lo más probable es que no la mejore.
Estructura ósea y alzada
Se puede ver la angulación, la solidez del tren posterior, la alzada. Los huesos no han terminado, pero el patrón ya está trazado. Los defectos estructurales importantes ya son visibles.
Dentición
A los siete meses la dentición definitiva ya debería estar prácticamente completa. Es el momento de revisar la mordida, el número de piezas, la alineación. Esto no cambia con el tiempo.
Primeras señales de carácter
Lo que se veía a las ocho semanas ahora se confirma o se desmiente. El carácter en un Presa de siete meses ya dice mucho. La territorialidad, la seguridad ante extraños, la reacción ante situaciones de presión.
Los cachorros de cruce Majorero maduran más tarde
Hay un matiz importante para quienes trabajan con líneas que incorporan sangre del Bardino Majorero: estos cachorros maduran más despacio. Su desarrollo morfológico y de carácter puede retrasarse con respecto a otras líneas. En estos casos, hay que dar más tiempo antes de seleccionar. Forzar la evaluación a los siete meses en un perro que necesita diez o doce para mostrar lo que es, lleva a conclusiones equivocadas.
Cómo trabajamos nosotros
En Irema Curtó no destinamos el mejor macho de cada camada a la venta como cachorro sin haberlo evaluado con tiempo. Si un macho nos parece interesante para la cría o simplemente tiene potencial real, lo evaluamos durante meses antes de decidir qué hacemos con él. No tenemos prisa por vender lo mejor antes de saber qué es exactamente.
Eso implica a veces que el cachorro que alguien quería cuando tenía ocho semanas ya no está disponible a los diez meses. Es una consecuencia asumida. Preferimos eso a vender mal y engañar a alguien, aunque sea sin intención.
Un consejo práctico antes de comprar
Si un criador te dice con total seguridad que el cachorro de seis semanas que te está vendiendo "es el mejor de la camada con diferencia", sospecha. No porque mienta necesariamente, sino porque a esa edad nadie puede saberlo.
Si en cambio te ofrece un perro de diez meses, te explica cómo lo ha evaluado y durante cuánto tiempo, y puede mostrarte el desarrollo del animal desde que nació, confía más. Esa es la diferencia entre un criador que selecciona y uno que vende.
Si quieres ver cómo trabajamos la selección en Irema Curtó, o conocer los perros disponibles en este momento, puedes contactar con nosotros directamente. Llevamos más de cincuenta años en esto y contestamos con la misma franqueza con la que escribimos.
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