
Cuando empezamos en 1975, el Perro de Presa Canario era casi desconocido fuera de las islas. Cincuenta años después, hay descendientes de Irema Curtó en Texas, en Londres, en China, en Noruega, en Serbia. No fue un plan de marketing. Fue consecuencia de criar bien durante mucho tiempo.
"Se han vendido miles y miles y miles de perros de nuestro criadero."
Eso no es una exageración de vendedor. Es la realidad de cinco décadas trabajando sin parar.
El primer mercado: Italia y la revista que cambió todo
El primer país en entender lo que teníamos aquí fue Italia. Fue en los años 80, y el puente fue una publicación que se llamó Canida Presa. Detrás estaban Moreno Buffa y Roberta Albanesi. El nombre de la revista lo propuse yo. Lo que publicaron sobre el Presa abrió una puerta que nunca se ha vuelto a cerrar.
Italia se convirtió en nuestro mercado principal histórico. Los italianos entendieron la raza antes que muchos otros, y durante años fueron los compradores más serios y más constantes. Cuando un aficionado italiano venía a Tenerife, venía a ver perros, no a hacer turismo.
Europa: clientes que se convertían en amigos
Con el tiempo, los pedidos llegaron de toda Europa.
De Francia, uno de los casos que más recuerdo es Inés, una hembra que salió hacia un médico francés por 7.000 euros. Un perfil de cliente que se repite: profesional, informado, que había investigado antes de llamar.
En Reino Unido, el nombre de referencia fue Jon Yan Yang, importador con base en Londres que durante años fue una pieza clave en la distribución de sangre de Irema Curtó en el mundo anglosajón. También a una familia inglesa les vendimos Tauce —también conocida como Atausse— por cerca de 9.000 euros. Y Argos, un macho con Grado A de cadera certificado, salió tanto hacia Londres como hacia Estados Unidos. Argos es el tipo de perro que exportas y sabes que no vas a tener que dar explicaciones después.
Alemania tuvo un nombre propio: Rudolf Severin, que fue el principal cliente alemán durante años. Vino al criadero dos veces. Murió el 6 de febrero de 2022. Hay clientes que son solo transacciones y hay clientes que son parte de la historia del criadero. Rudolf era de los segundos.
Noruega es otro ejemplo de lo que puede hacer un buen perro en manos de gente seria. FIRO salió hacia allí y dejó muchos descendientes. Su propietario, Tony, también visitó el criadero personalmente. Así se hacen las cosas: viniendo a ver de dónde viene el perro.
Las exportaciones que no salieron como esperábamos
No todas las experiencias internacionales fueron buenas. Rumanía es el ejemplo más claro. Empezamos a suministrar perros y en algún momento descubrimos lo que estaban haciendo: cruzar nuestros Presa con Cane Corso para producir cachorros negros y venderlos como Perro de Presa Canario puro. Cuando lo supimos, cortamos el suministro. Sin conversación. Sin aviso previo. Eso no es el Presa Canario que nosotros criamos y no íbamos a ser cómplices de esa adulteración.
Israel es otro capítulo que quedó sin cerrar, aunque por razones muy distintas. Teníamos reservada la perra Iris para un cliente israelí. La reserva se canceló cuando estalló la guerra. Hay poco más que decir sobre eso.
América: Texas, cifras y sangre de calidad
Estados Unidos entendió el valor del Presa Canario y estuvo dispuesto a pagarlo. Los precios en el mercado americano se han movido entre 7.000 y 10.000 dólares, y en algún momento llegamos a tener 43 reservas firmes documentadas al mismo tiempo. Eso dice mucho del momento en que estaba la raza allí.
Uno de los casos más representativos es Adán, que está en Texas con seis o siete hembras negras. Cuando un semental tuyo trabaja en esas condiciones, la proyección de la sangre se multiplica rápido.
Desde Serbia, un descendiente fue reexportado hacia Estados Unidos y Canadá. También con Grado A de cadera. La calidad no se pierde por el camino cuando las bases son sólidas.
Asia: el Presa llega a China y Tailandia
Jon Yan Yang fue también el canal para una de las exportaciones más lejanas que hemos hecho: Perla, con certificado de cadera, llegó a China. El mercado asiático tiene sus particularidades, pero el exigente es igual en todas partes: busca origen documentado y salud certificada.
Tailandia llegó de una forma peculiar: un cliente holandés afincado allí, que vino varias veces al criadero acompañado de su esposa tailandesa. Ese es el tipo de comprador que busca la fuente directa aunque esté a 10.000 kilómetros.
Lo que no cambia en ningún destino
Más de 20 países en cincuenta años. El número es relevante, pero más relevante es lo que hay detrás de cada envío: el protocolo sanitario completo. Certificado de cadera, certificado de codos. Sin excepción. Da igual si el perro va a Oslo, a Shanghái o a Dallas. El Presa Canario que sale de Irema Curtó lleva el mismo estándar que el que se queda en Tenerife.
No hemos rebajado ese requisito nunca. Ni cuando el mercado lo pedía más barato, ni cuando el comprador decía que no hacía falta. Hace falta. Siempre.
Cincuenta años de exportaciones no son cincuenta años vendiendo perros. Son cincuenta años sosteniendo un estándar delante de compradores de todo el mundo. Esa es la diferencia entre un negocio y un criadero con historia.
Si quieres conocer a los perros que hay disponibles ahora mismo, o entender qué significa en la práctica comprar un Presa Canario con ese historial detrás, escríbenos. Respondemos a quien tiene preguntas serias.
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